Reñaca Alto es un sector en las más altas cumbres de Viña del Mar, fue fundada parcialmente a inicios de los años 90, creciendo paulatinamente hasta nuestros días. La comunidad confluye en un vínculo establecido por la convivencia y el territorio. Allí se ha creado una identidad ligada a los cerros y sus desafíos, aprovechando los resabios naturales como parques y puntos de encuentro, y los terrenos baldíos como espacios para viviendas y equipamiento.
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La comunidad se aúna en la necesidad de satisfacer los requerimientos básicos de luz, agua y comida, mediante la colaboración, la organización y la construcción de un barrio que ampara a sus vecinos; allí se da espacio a el diálogo, apelando diariamente al compromiso de la vecindad con el cuidado de su entorno y el resguardo de su comunidad.
El asentamiento, y su dilatación en el tiempo, ocasionó el poblamiento del cerro derivando en el surgimiento de villa La Cruz y villa Oriente.
El campamento se caracteriza por una historia marcada por grandes esfuerzos y sacrificios para asentarse en este lugar de carácter descampado y arcilloso, justo en el límite entre la ciudad y la naturaleza. Los residentes provienen de distintas circunstancias y contextos, estableciéndose en la villa en un acto de fe para mejorar su calidad de vida. Una vez que ya estaba consolidado el campamento y tras severos acontecimientos como el aluvión ocurrido en 2003 que cobró la vida de un infante, es que se afianza la comunidad entre los residentes; la cual es institucionalizada mediante el comités de vivienda de Reñaca Alto Sur, compuesto por mujeres dirigentes de la comunidad, que administran los recursos otorgados y realizan actividades para la infancia, además de gestos de nobleza como la olla común realizada todos los viernes.
La crisis que viven las familias debido a la escasez de agua implica un gasto de tiempo y recursos, debido a ello deben retirar agua para beber en bidones administrados por el comité de vivienda. Esto también ha planteado una oportunidad, pues ha germinado una cultura en torno a la valoración del agua como un recurso muy escaso.
La gestión de los residuos es otro de los principales desafíos que posee la comunidad, pues la basura y el vertimiento de aguas negras tienden a acumularse en sectores críticos de las áreas comunes, generando espacios ingratos y pestilentes en el verano. Además de los desafíos que suponen las calles de tierra en pendiente durante los meses de invierno, donde la lluvia enloda las aceras y dificulta el acceso de vehículos y el tránsito de las personas.
Reñaca Alto Sur es un campamento que se encuentra en un proceso de radicación territorial por parte del Estado, esto implica el reordenamiento territorial de la población brindando acceso a servicios sanitarios, infraestructura de seguridad, señaléticas, pavimentación, etc…. con tal de incorporar el campamento como un barrio instaurado en el sector de Reñaca Alto Sur. Para ello instituciones como SERVIU y SECPLA han desarrollado una planificación territorial que establece las obras a realizar, así como también los límites de esta nueva urbanización y las implicancias que tendrán que pasar algunas familias debido a su reubicación.
(Vicente Fernández, alumno de título)










