Habitante y dirigente vecinal del comité de vivienda de Villa La Cruz, quien participa activamente en la sede y en la comunidad de la Iglesia Católica
Llegó en el año 1997, cuando recién se estaba poblando la toma. Actualmente trabaja junto a su esposo elaborando manualidades de madera, las cuales son ofrecidas en distintas ferias de Viña del Mar.
Relato
“Acá a nosotros nos llegaba la alerta SAE que había que empezar a evacuar, evacuar, evacuar, y había familias que llamaban, mi hija a mí me llamaba mamá, que están evacuando villa Rukan, por ejemplo; y con el humo no se veía nada, nada, que eran las cuatro de la tarde y nosotros estábamos con la luz prendida en las calles, así de oscuro estaba. Yo en lo personal me imaginaba todas esas tomas nuevas que se formaron ahí donde está el cementerio, hacia atrás, me imaginaba todo ese cerro ardiendo, todo ese cerro ardiendo.
Tenemos familias con niños que todavía no pueden dormir bien. Estamos como expectantes, pasa un helicóptero, un avión y miramos todos, es estresante, pero se aprende a vivir el día a día y empezar a dejar atrás y hay que aprender también de esas experiencias.
El fuego avanzaba, estaba casi apagado, ya quedaban solo unas fumarolas prácticamente y a nosotros nos avisan que viene el Super Tanquer, para nosotros fue, pero fantástico, nosotros dijimos bacán, aquí ya chuta con una pasada del Tanquer esto se acaba. Así que evacué con mi hija y mi nieta, evacuamos, mi marido se queda acá junto con muchos vecinos, mujeres, hombres, adultos mayores, jóvenes, niños, que valientemente se quedaron combatiendo el fuego; vecinos de las poblaciones aledañas también, que subían con agua, subían con cubetas de agua, con bidones, con lo que fuera, todo nos servía. El fuego llegó hasta el cerco de una vecina, que eso fue a cinco casas de la mía, y así se salvó la población.
Hoy en día estamos organizando talleres, que hoy fue el primer taller de organización de incendios de brigadas de emergencias, que esto sirve no solamente para incendios, sino que es una brigada de emergencias donde fueron convocados los vecinos, donde hubo una buena convocatoria, donde vieron muchos puntos, muchos aspectos y cómo lo podemos hacer, quién se encarga, vías de evacuación, muchas cosas que son también importantes; ojalá eso se pueda replicar en otras poblaciones también.
El día lunes se hicieron presentes las Hermanitas del Sagrado Corazón, donde nos pidieron abrir el comedor por dos semanas todos los días, si bien es cierto que hubo dos casas siniestradas no más, pero hubo harta familia que recibió familiares de las zonas siniestradas.”







